Un buen vídeo promocional es la más potente de las acciones de marketing educativo que puede culminar una buena estrategia en tu centro o PYME. Te voy a contar lo que a mi me funciona, con los medios que tengo mi alcance, con mi situación personal, y en mi realidad particular. Encuéntrate en el derecho de transformar, cambiar o adaptar cualquiera de las claves, sabiendo que los resultados probablemente también cambien y se adapten a tus necesidades y tu exigencia.

1 PON EN JUEGO A PROFESIONALES CON UNA SENSIBILIDAD ESPECIAL

 No me refiero con profesionales necesariamente a contratar gente externa. Aunque es una opción. Tal vez dentro de tu equipo de trabajo o de tu claustro cuentas con profesionales o amateurs capaces de desarrollar proyectos con un nivel excelente y suficiente para tu exigencia.

Ahora sí, es imprescindible “que estén a la última” en las tendencias de video y música, que sean freaks. Te puedo recomendar en Valencia a Andrés Pérez y Pablo Navarro, son filmakers y docentes en mi centro. Siempre que puedo cuento con ellos. Y a Chema Solís, el filmaker más intuitivo que conozco, viajero. Pero, sobre todo, y lo más importante, es que tengan una sensibilidad especial para tratar con mimo, cuidado y cariño cada detalle de la imagen, la música y el texto. Que sean capaces de contar historias de forma diferentes, transformar ideas en poesía. Esas imágenes van a proyectar lo que tu dices que eres.

2 TRASCIENDE DE LO MERAMENTE MATERIAL

Estamos acostumbrados a videos promocionales eternos, llenos de datos y cifras. Nos cuentan obviedades que ya sabemos y que nos dejan impasibles. La mayor emoción es saber cuando saldrá el laboratorio de turno o la sala de informática típica. Olvídate, ese no es el camino. Así no conectas con el corazón y los sentimientos de las familias, no les conmueves. No olvides que las decisiones siempre son emocionales tras lo racional. Ya saben los idiomas que impartes, si no, no habrían ido. Ahora quieren sentir algo diferente, especial, emotivo, que les lleve a confiar a su bien más querido, su hijo o hija, durante 2, 3 o hasta 15 años de su vida. No es poca cosa. No lo conseguirás con una imagen de un aula vacía.

 


Aquí te dejo unos de los trabajos de los que más orgullosos estamos. Si crees en la educación, te gustará. Compártelo si conoces otros educadores o amantes del significador de “educar”.


3 COMUNICA DE FORMA EFECTIVA

Es básico y esencial. Tengo la suerte de tener cerca al mejor experto asesor educativo del sector. Pablo Viudes: reúne la perfecta visión psicológica, comunicativa, narrativa, educativa, estética y publicitaria. Ajusta tu imagen, tu mensaje, tu texto, afina tu elocuencia discursiva. Adapta el lenguaje al mensaje, al público, al estilo narrativo y a la elección estética. Complejo sí. Imposible no.

4 INNOVA Y TRANSGREDE. NO TENGAS MIEDO A FALLAR

Fallar es la mejor forma de aprender (¡cuántas veces diré eso en clase!). Cierto es que te juegas mucho con la proyección de tu imagen. Sé capaz de salir de tu zona de confort y harás que tu centro dé un paso al frente. Busca lenguajes cinematográficos diferentes, narra historias en primera persona, usa flashbacks…

5 ENCONTRAR AQUELLO NUCLEAR QUE TE DIFERENCIA…

…y ser capaz de transmitirlo con las imágenes, música, palabras y textos precisos (me remito a la importancia de contar con profesionales e última generación capaces de transformar un colegio en un mundo lleno enigma, fantasía, diversión, caos…). Dale seis vueltas de rosca a tu MVV, encuentra esa palabra especial, diferente, magnífica, pero que es vuestra, que está en vuestro interior, que se vive en el ambiente de las aulas, de los patios. Y transfórmala en algo visual.


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